Amaia Zufiaur
Mi camino hacia la nutrición no empezó estudiando, empezó escuchando a mi cuerpo… aunque durante mucho tiempo no entendía lo que me estaba diciendo.
Después de obtener mi título de dietista-nutricionista, continué formandome con un máster en Psiconeuroinmunoendocrinología clínica (PNI). He ampliado mi formación en salud digestiva, salud hormonal y fertilidad, áreas en las que me especializo y que forman parte central de mi práctica clínica. Mi formación es continua, con el objetivo de ofrecer un acompañamiento actualizado, riguroso y adaptado a cada persona.





He convivido con EII, hipotiroidismo y SOP, y a lo largo de los años también pasé por SIBO, candidiasis, parásitos, quistes y muchos síntomas digestivos que me hicieron sentir agotada, frustrada y desconectada de mi propio cuerpo. Hubo un momento en el que todo explotó.
Llegué a un punto en el que apenas podía comer. Solo toleraba alimentos líquidos y no más de cinco sin encontrarme mal. Vivía con miedo a la comida, al dolor, a no saber qué me sentaría bien al día siguiente. Ahí fue cuando entendí algo muy claro: si no cuidaba mi salud digestiva, nada más iba a funcionar.
La nutrición fue lo que me ayudó a recuperar poco a poco mi digestión, mi energía y mi vida. Y cuando empecé a encontrarme mejor, sentí con mucha claridad que quería dedicarme a esto. Quería acompañar a otras personas que se sintieran igual de perdidas, cansadas o incomprendidas.



